Créditos: Flor Zarzoso Bernis.

En las calles se siente la llegada del Carnaval a Jujuy, los corsos por los distintos barrios de San Salvador lo anticipan. También su gente, aquellos que esperan con ansias este acontecimiento, porque más allá de una celebración milenaria, se trata de la fiesta de la última cosecha. Un encuentro hermanado entre desconocidos, de distintas clases sociales, porque si algo tiene de lindo el Carnaval de Jujuy es eso, le pertenece a todo el pueblo.

Uno camina por la calle y puede notar que el semblante del jujeño es otro. A los comerciantes les sobran sonrisas, no tienen la cara apesadumbrada por los achaques del año anterior, ni los que vendrán este año. Esta temporada es de ellos, los turistas que entran a la provincia vaciarán sus bolsillos en sus humildes negocios y eso, es motivo de felicidad para ellos.  

Por estas fechas, la gente no piensa en lo que tendrá que enfrentarse durante el resto del año. Febrero no te da lugar ni tiempo para las preocupaciones que no estén relacionadas al Carnaval. La pandemia, maldita pandemia que vino a lastimarnos ya no puede quitarnos más sonrisas, le hacemos frente con nuestras dosis de vacunas, con nuestros barbijos y así nos disponemos a celebrar la felicidad.

Todos los locales comerciales tienen un distintivo relacionado al carnaval, en los bares la música alegre suena fuerte, la gente disfruta de una bebida rubia y espumante mientras habla de lo bien que la van a pasar en el Carnaval de Jujuy. Risotadas, alegría, color, todo eso se siente por las calles de San Salvador.

Los turistas

En las últimas semanas los turistas son más notorios, ya no quieren pasar inadvertidos, es que esta época del año para ellos es lo más importante que les va a pasar en sus vidas. Una experiencia única e irrepetible. Me tocó entrar a un kiosco y esperar detrás de dos muchachos de más de 1.90, rubios, de ojos profundamente azules que no hablaban castellano, ni siquiera inglés. Estaban cargando sus mochilas de viaje con suministros. Vaya uno a saber qué se decían entre ellos, pero se los veía muy contentos junto con el comerciante.

Mañana es Jueves de Compadres, una de las celebraciones más esperadas por los muchachos. (¡Tranqui, chicas! también tenemos un jueves para nosotras) Los hombres se van a reunir, van a comer y beber en honor al Carnaval, celebrando la alegría y porque este 2022 les traiga mucha prosperidad. El bueno humor de ellos es contagioso, se esparce por toda la ciudad.

Eso es el Carnaval de Jujuy, alegría con extraños, entre desconocidos que se abrazan bajo una gran nube de talco, con las caras pintadas, con vasos de alguna bebida espiritual que los alienta a mantener esa alegría y buena onda. El perfume de Carnaval inunda la ciudad, se siente en el aire y promete ser un enorme encuentro que no decepcionará.